BIENVENIDOS

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martes, 26 de febrero de 2013


PERSONAS TÓXICAS
Las personas tóxicas, tienen  diversas  facetas,  en  ocasiones  son aquellas que en un principio fingen ser tus amigos y son aparentemente inofensivos, serviciales,  atentos, generosos, comprensivos… inicialmente. Sin embargo, poco  a  poco,  emplean sutiles bromas e ironías para minar lentamente tu motivación, tratan de reducir tu estima y valor creyendo,  inconcientemente,  que con  eso  la suya  aumenta.
Estas  personas piensan que sólo ellas tienen razón y que sólo ellas saben cómo han de hacerse las cosas,  agigantan tus errores,  tratan  de ponerte  en  evidencia  ante  los  demás, y reducen al mínimo tus logros, o difunden rumores para acabar con tu reputación,  y sabes  qué?,  a  veces  hacen  todo  eso  sin  darse  cuenta… otras  se  la dan,   sin  percatarse  de lo  dañinas  que  son,  tanto para  ellas  como  para  los demás.

Este tipo de figuras persiguen un objetivo: conseguir poder y control sobre todo y todos,  casi  siempre  se  están  comparando  con  los demás,  y nunca  están  conformes  consigo  mismas,  por  eso buscan  hablar  mal  de  otros y  exagerar  sus  faltas. Tienen  muy  poca  caridad  con  los  demás,  casi nunca  guardan  secretos.  Hay  características  propias  de las  personas  tóxicas ,  aunque su  desarrollo es  muy  variado,  entre  estas  características tenemos:   
1.      Envidioso
2.      Descalificador
3.      Meteculpas
4.      Criticón
5.      Impulsivo
6.      Le gusta  ser  el  centro  de atención  en  una  reunión,  o  grupo  de amigos.
7.      Agresivo verbal
8.      Chismoso
9.      Quejoso.

Es  importante evitar que este tipo de personas tomen el control de nuestras vidas. Primero, identificándolas, y segundo, reforzando la autoestima y adquiriendo estrategias para no caer en sus redes.

Cuando la situación compromete la salud o la estabilidad emocional   es aconsejable alejarse de esas personas para evitar convertirnos en uno de ellos.

No sólo es importante evitar estos personajes, sino también los ambientes y situaciones tóxicas,   ya   que a veces se generan situaciones de miedo, frustración, ansiedad y, en definitiva, un cuadro de estrés que intoxica  a la personas a nivel emocional, bioquímico y físico.

 “Todos podemos ser venenosos en algún momento de nuestra vida,  lo malo es  serlo  con frecuencia y  tomarlo como  un  comportamiento  habitual,  que es  lo que genera  la  toxicidad,  tan  nefasta  para  el crecimiento  y  desarrollo  personal. Por  salud  física  y mental es   recomendable  alejarse  de  personas  con grados elevados  de toxicidad  y  de situaciones  negativas,  ya  que la  vida  es  un  viaje  que debemos  disfrutar… y  en el cual debemos  dar  lo mejor de nosotros,  y no  podemos  hacerlo  si nos dejamos  influenciar  por estas  personas,  que en muchas  ocasiones…no se dan  cuenta  del  mal que padecen  y de lo perjudicial  que es,   tanto para  sí  mismas  como  para  los demás. Este  tema  continuará….

sábado, 9 de febrero de 2013



Andar en Bici con Dios

Al principio veía a Dios como el que me observaba, como un juez que llevaba cuenta de lo que hacía mal, como para ver si merecía el cielo o el infierno cuando muriera.
Era como un presidente, reconocía su foto cuando la veía,
pero realmente no lo conocía. Pero luego  reconocí   su  Poder Superior, parecía como si la vida fuera un viaje en bicicleta,pero era una bici de dos,y noté que Dios viajaba atrásy me ayudaba a pedalear.

No sé cuando sucedió, no me di cuenta cuando fue queEl sugirió que cambiáramos lugares,pero mi vida no ha sido la misma desde entonces... mi
vida con Dios es muy emocionante.

Cuando yo tenía el control, yo sabía a donde iba. Era un tanto aburrido pero predecible. Era la distancia más corta entre dos puntos. Pero cuando El tomó el liderazgo,El conocía otros caminos,

caminos diferentes, hermosos, por las montañas, a través de lugares con paisajes,
velocidades increíbles. Lo único que podía hacer era sostenerme, aunque pareciera una locura El solo me decía Pedalea!!.

Me preocupaba y ansiosa le preguntaba, "A donde me llevas?"  El solo sonreía y no me contestaba, así que comencé a confiar en El.

Me olvidé de mi aburrida vida y comencé una aventura, y cuando yo decía "estoy asustada",  El se inclinaba un poco para atrás y tocaba mi mano.

El me llevó a conocer gente con dones, dones de sanidad y aceptación, de gozo.
Ellos me dieron esos dones para llevarlos en mi viaje. Nuestro viaje, de Dios y mío.

Y allá íbamos otra vez.  El me dijo "Comparte estos dones, dalos a la gente, son sobrepeso, mucho peso extra. " Y así lo hice, a la gente que conocimos, encontré que en el dar yo recibía y mi carga era ligera.

No confié mucho en El al principio, en darle control de mi vida. Pensé que la echaría a perder, pero El conocía cosas que yo no acerca de andar en bici,secretos. El sabía como doblar para dar vueltas cerradas, brincar para librar obstáculos llenos de piedras,  inclusive volar para evitar horribles caminos.

Y ahora estoy aprendiendo a callar y pedalear por  los más extraños lugares,  y estoy aprendiendo a disfrutar de la vista y de la suave brisa en mi cara y sobre todo de la increíble y deliciosa compañía de mi Dios,  y  cuando estoy seguro de que ya no puedo más,  El solo sonríe y me dice  "PEDALEA!!"

Autor  desconocido

miércoles, 6 de febrero de 2013


CUERO O MÁRMOL
Consentido y muy arrogante, el joven hijo de un acaudalado empresario se mostraba sumamente preocupado. Su padre lo invita a conversar en privado, para ayudarlo a resolver sus problemas.
En esa conversación, franca y honesta, indagó y supo así que había aspectos de la vida de su hijo que no marchaban bien: se sentía insatisfecho con sus relaciones amorosas, con tener todo el dinero del mundo y no ser feliz, y con no encontrarle sentido a la vida.
- Padre, no sé qué hacer. Le doy vueltas a los problemas y no puedo resolverlos. Sé que tengo la dureza y el temple que heredé de ti, pero aún así, no consigo fortalecerme.
Y el padre le dijo:
- Querido hijo: la dureza no lo es todo. Imagina una gran placa de mármol, majestuosa, brillante… pero si la golpeas con una maza, se rompe en mil pedazos. Lo que importa en la vida, es ser fuerte. En cambio, el cuero es blando, y por más que lo golpees con fuerza, no se romperá. Entonces, prueba ser como el cuero: flexible y elástico ante los problemas, y verás cómo, de a poco, todo se solucionará.
El hijo, emocionado, le agradeció con un fuerte abrazo. El padre le dijo, susurrándole al oído:
- Y recuerda: confía en el proceso de la vida. 
De  Historias  de  luz  y  sabiduría.

jueves, 31 de enero de 2013


PON LAS COSAS EN SU LUGAR


El orden en las cosas, como en la vida
te ayuda  a tener una existencia
más satisfactoria...


            Un día estando en la cocina de mi casa, me di cuenta de algo que todos sabemos y es que cuando un lugar se ve desordenado o no parece muy agradable es porque las cosas no están en su lugar. Fíjate en tu cuarto, en la sala, en la cocina, en el estudio, en la oficina, en el jardín incluso. Si las cosas no están en su lugar, te cuesta encontrarlas y el aspecto del área no es agradable. Cuando ordenas, el lugar va tomando forma, se vuelve agradable, acogedor, te anima, dan deseos de estar allí. Cualquier lugar que sea.

            Cuando pones orden te das cuenta que tienes cosas que a lo mejor ya no utilizas, ni te acordabas que las tenías. Sólo están ocupando el espacio. Otras veces puedes ver, que hay cosas que te has resistido a botar, pero que en realidad ya no te sirven. Me di cuenta que así sucede en la vida, cuando las cosas no están en su lugar, cuando guardamos sentimientos negativos que sólo estorban y nos resistimos a dejar. Otras veces, cuando no se está de acuerdo con ciertas situaciones que se viven, hay incomodidad, aparece el desánimo el aburrimiento, el estrés, la irritación, el malhumor, la tensión, aparecen algunas enfermedades. Es porque las cosas no están en su lugar y al igual que en el desorden de los espacios físicos, hay personas más sensibles que otras. Algunas resisten mucho más, que otras, el desorden o la incomodidad en las áreas físicas y en las cosas de su vida. ¿De cuáles serás tú?

                        Siempre es bueno poner las cosas en su lugar. Tanto en lo físico, como en el interior, en esa casita que sólo tú co­­noces. Se obtienen mayores beneficios con el espacio físico y en las relaciones se logra bienestar, paz, tranquilidad.

            Si estás bien qué bueno, pero si tienes alguna incomodidad, trata de averiguar la causa, la razón de tu malestar, y busca la manera de solventarlo, de poner las cosas en su lugar. Tú tienes toda la in­formación. Puedes hacerlo, puedes remediarlo. Eres muy inteligente. Es cuestión de que quieras sentirte bien, que quieras cambiar el desánimo, el malestar..... de que quieras poner las cosas en su lugar.

            Si en algún tipo de relación ya no te sientes bien, con la mayor sutileza, con la mayor suavidad, pon las cosas en su lugar. Las personas conocen tu forma exterior, tu manera de ser, pero no saben lo que hay en tu interior, puede ser que desconozcan tus sentimientos o que tengan percepciones equivocadas. No saben la manera en que te afectan sus actuaciones. Desconocen lo que sientes y quizá actúen sin darse cuenta que hacen daño. Otras veces creen conocerte, y a lo mejor están equivocadas, por eso no se dan cuenta de tu sufrimiento o incomodidad. Pon las cosas en su lugar. En forma clara, tranquila, serena, llamando cada cosa por su nombre, no esperes que adivinen, o que interpreten tus silencios.

            A veces cuando creemos que lo que vamos a decir es desagradable o va a incomodar a otra u otras personas, sacrificamos el contenido y terminamos diciendo cosas diferentes de lo que íbamos a decir. Otras veces no estamos muy convencidos de querer decir las cosas, las decimos a medias o esperamos que las interpreten de acuerdo a nuestros propios esquemas mentales. Sucede que al tener bases diferentes, hay alteración en el procesamiento de la información. Así comienzan los malos entendidos.

            Cada persona tiene en su mente una especie de pro­ce­sador de palabras, de hechos, de situaciones. De acuerdo a este procesador, así son las conclusiones que obtiene. Procura que tus conclusiones y las de las personas con quienes te relacionas sean correctas. Que es­tén, como en un dial, en la misma frecuencia. Te sentirás mejor y de alguna forma podrás evitar resentimientos por mantener situaciones incómodas, ya sea por malos entendidos o por cosas dichas a medias.
Pon las cosas en su lugar. En tu casa, en tu mente, en tu corazón y en tus relaciones con los demás, te sentirás mejor. Adquiere el hábito de poner las cosas en su lugar. No creas que pierdes el tiempo, lo inviertes y las inversiones generan ganancias.


Tomado del  libro:     Collar  de  perlas,  Secretos  para hacer  de  su  vida un a joya.

Puedes  adquirirlo  en palibrio.com,  en  librería  San  Pablo,  Kalpataru,  Editoriales  la  Ceiba,  o  llamando  a los  tel. ( 503) 2273-4333

jueves, 17 de enero de 2013


LO  QUE SE  PUEDE  LOGRAR  CON UN  POQUITO DE  ATENCIÓN…
Un hombre calvo y demacrado se hallaba en su cama, la cara pálida, le habían trasplantado la médula ósea porque tenía leucemia.
La enfermera Hanne Dina se le acercó, lo saludó y le preguntó si quería sopa y él dijo que no, que solo quería dormir. Al rato Hanne le llevó la medicina y él se la tomó con disgusto y volvió a hundirse en la almohada.
Hanne fue a la cocina del hospital preparó para ella una taza de te, preparó una bandeja y colocó la tetera y dos tazas y se dirigió al cuarto del enfermo preguntandole: Lo molesto si tomo el té aquí? Quisiera ver las noticias acá mientras tomo el té.
Claro que no me molesta respondió. Ella encendió el televisor mientras le decía: Traje una taza extra por si quiere té. Sí, me sirve media taza, por favor, respondió el enfermo.
Al día siguiente Hanne volvió con la bandeja y dos tazas y así lo hizo por una semana. A los pocos días se fue: se había restablecido lo suficiente para irse a terminar su convalecencia en su casa.
Cuatro meses más tarde Hanne estaba en un centro comercial cuando oyó una voz potente. ¡ Hanne, que gusto de verla". La enfermera lo reconoció. Era el enfermo de la taza de té. Él la abrazó y presentándole a la esposa , dijo: " Ésta es Hanne, la mujer que me salvó la vida con una taza de té".
Pequeños gestos pueden mostrar grandes amores y grandes simpatías. No tenemos idea de lo que Dios puede hacer con lo poco que tenemos a mano. Pueden ser dos panes y dos peces pero con el aderezo del corazón algo milagroso puede suceder. No menosprecies lo poco que tiene y extiéndelo hoy al que está cerca de ti.
“Les aseguro que Dios no se olvidará de premiar al que dé un vaso de agua fresca a uno de mis seguidores, aunque se trate del menos importante”.Mateo 10:42

Y  tú   ¿Qué has  hecho  por  tus  semejantes? ,  les  has escuchado?,  les  has  dado palabras  de  aliento?,  les  has  animado,  cuando  creen  que  todo  está  perdido,  les has hablado  de  Dios,  cuando  creen  que  solos  deben  librar  sus  batallas?,  les  has  hablado  del  amor inmenso  que  Dios   nos  tiene?,  les   has  contado  cómo  Dios  sueña  con  cada uno de  nosotros?...

viernes, 14 de diciembre de 2012


SOÑAR NO CUESTA NADA
Los sueños fundamentados en la fe,
con el tiempo dejan de ser sueños y  
se convierten en realidad...

    Todos alguna vez soñamos despiertos, deseamos cosas, construimos algún castillo o algunos castillos en el aire. A veces dejamos volar la imaginación, sin pensar que si le diéramos forma a esos sueños, a lo mejor se hacen realidad. La mente es poderosa, todo está en saber si realmente deseamos las cosas y si servirán para nuestro  bien.
     Tener sueños en la vida, es como tener visiones de cosas que se quieren, que se desean de corazón, y te animan. Aún sin saber los pasos que deben seguirse para lograrlos, tus sueños pueden volverse realidad siempre y cuando tengas fe en que vas a con­seguirlos. Si es para tu bien, Dios hará el resto. Recuerda que la fe es como la fuerza interior que te ayuda a lograr lo que quieres.
  Cuando tienes fe, ya has ganado la primera batalla, la otra será hacer lo que esté a tu alcance, armarte de paciencia y esperar. Algo así, como cuando se siembran semillas de una planta.
 Si alguna vez piensas o sientes que tus sueños no se han hecho realidad, reflexiona, realmente ¿Deseabas lograrlos?, ¿Hiciste algo por conseguirlos, o simplemente esperabas que sucedieran?
     Siendo los sueños una visión de algo que se quiere, se desea y  siempre está ahí, en la mente, tan claro y tan definido que parece tangible, inconscientemente, se toman decisiones que nos conducen a su logro, a veces por caminos inesperados. Si ves a tu alrededor, te darás cuenta que todas las cosas creadas por el hombre, antes de tener una existencia física, tuvieron una existencia mental. Hubo alguien que las vio con los ojos de la mente. Las pensó, les dio forma, y luego las creó o buscó quien las creara. Mira los grandes edificios, los aparatos eléctricos, las máquinas, las herramientas, las cosas que utilizas en tus labores, son cosas que ahora puedes verlas, pero cuando aún no tenían existencia física, iban tomando forma en la mente de alguna o algunas personas, como un sueño, como algo que querían construir, crear, elaborar y  finalmente  las crearon.

     Alguna vez has leído o visto por TV la historia del aeroplano, la historia del automóvil, cómo poco a poco los fueron mejorando hasta lograr lo que ahora vemos. Actualmente hay personas tratando de mejorar los modelos existentes. Quizá tu sueño no sea mejorar un determinado modelo de automóvil, pero talvez quieras remodelar tu casa, o tener una profesión, o mejorar de nivel en el lugar donde trabajas, quizá viajar o vivir en otro lugar. Tus sueños pueden ser muy variados y mucho dependerá de ti que se realicen o no. Recuerda que debes poner todo lo que esté a tu alcance y luego esperar. Si es para tu bien, ten por seguro que algo sucederá.

     Es importante entender que, para que los sueños se hagan realidad, a veces hay que esperar años, pero puedes lograrlos. Eso sí, debes tener paciencia y así como el escultor, día con día trabaja en la figura que está esculpiendo, así debes ir moldeando tu sueño, de momento vivir de acuerdo a tus realidades. Te darás cuenta que con el tiempo aquello que sólo era un sueño, se hizo realidad. Si lo tienes en tu mente como un sueño, como un deseo sano y no como una obsesión enfermiza, de alguna manera realizaras acciones que, tarde o temprano, te conducirán a su logro.

     En cierta ocasión comentaba una señora que cuando vivía en una modesta colonia, siempre pensaba que algún día iba salir del lugar, para irse a una zona mejor, a una casa más grande, con patio y con un lugar para mascotas, ya que le gustaban los animales. Era algo que tenía en su mente y cuando visitaba algunas casas más grandes que la suya, a veces las comparaba con la que soñaba, y mentalmente, hacía algunas modificaciones. Mientras soñaba con su casa se sentía muy bien. Nunca pensó en que jamás iba a lograrlo, aunque no sabía cómo, pues sus ingresos y los de su esposo eran módicos. Sin embargo se sentía optimista, aunque casi nunca hablara a nadie de su sueño.

     Pasaron los años. A los diez años, más o menos, desde que comenzó a fijarse el sueño en su mente, sucedió que unos amigos, recién conocidos por ella y por su esposo, necesitaban irse del país y debían vender su casa en el menor tiempo posible. Cuando habló con su esposo, se dio cuenta que el dinero que tenían apenas podía servirles para una módica prima. Pensaron que no iban a poder comprarla. Sin embargo, al hablar con los amigos, estos insistieron en que fueran a ver la casa. Aceptaron y al llegar se llevó la sorpresa de su vida, pues resultó que la casa era idéntica a la que  tenía en su mente hacía... diez años. Cuando estaba en la casa, sentía como si ya la conocía, aunque era la primera vez que estaba allí. Siendo que no contaban con el dinero suficiente, pensaron que no debían ilusionarse. Sin embargo, dada la amistad que tenían con los dueños y la urgencia de estos por abandonar el país, les ofrecieron que se quedaran con la casa pagando una prima y cuotas mensuales, que sí estaban al alcance de sus ingresos.

     Según me decía, cuando se pasaron a vivir a la nueva casa, le parecía mentira, se sentía muy animada y le daba gracias a Dios porque se había cumplido su sueño. A veces en la casa descubría cosas, detalles, que en un principio no detectó, pero ahora que los miraba detenidamente, se daba cuenta que eran idénticos a cómo los había fijado en su mente, diez años  atrás.

     Así como este caso hay muchos, pues todos tenemos cosas que quisiéramos lograr, sueños que se nos han hecho realidad, y que a veces se nos olvida que eran sueños hace algunos años. Cultiva tus sueños, soñar no cuesta nada. Además tener sueños en la vida nos mantiene motivados para seguir adelante.

        Es importante que, a pesar de la realidad actual, siempre sueñes con algo. No se trata que vivas de sueños, pero sí que tengas sueños en tu vida. No te preocupes en cómo los vas a lograr, simplemente tenlos, afínalos cuanto puedas. Ten fe y nunca renuncies a ellos, y cuando tengas que tomar alguna decisión, toma en cuenta tus sueños. Si alguna vez renuncias a ellos, que sea por algo mejor.

Se dice que cuando hay sueños suceden milagros, y es que, en realidad los milagros ocurren a diario, pero estamos tan ocupados que no nos damos cuenta, pensamos que son meras casualidades, cuando en realidad son milagros.



Tener un sueño en la vida es importante porque te mantiene optimista, te da el entusiasmo necesario para la vida y la posibilidad de hacerlos realidad. El entusiasmo es como el poder de Dios en el corazón y si tienes el poder de Dios en tu corazón, ¿Qué más puedes pedir?¿Qué sueños tienes en tu vida?, ¿Realmente quieres lograrlos o sencillamente estás tratando de animarte?. Recuerda, por soñar no se paga. Ten un sueño en la vida y no renuncies a él, a pesar de... si es para tu bien, tarde o temprano se hará realidad.
 Tomado de  Collar de  Perlas, Secretos  para hacer  de  su  vida una  joya.
COLLAR DE PERLAS, encierra muchas enseñanzas y experiencias de la vida diaria; a través de ellas se pretende mostrar que la felicidad es interna. Es un estado de ánimo que todos podemos tener. Que debemos estar muy agradecidos con Dios y pedir cada día su ayuda para encontrar el camino que nos conduzca a la realización personal. Se trata de ver el lado positivo de la vida y comprender que tan sólo el hecho de estar vivos, ya es una bendición, sin tomar en cuenta las circunstancias que nos rodean. Más bien, tan sólo por el hecho de en­contrarse en este tiempo y en este lugar. El pasado ya se fue, el futuro aún no llega; lo mejor es aprovechar el presente y vivirlo con entusiasmo, con alegría, darnos cuenta que cada día, es un día especial.

 A través de este libro se pretende contribuir a mejorar el presente, cambiando la visión que se tiene de la vida. Entendiendo que lo más importante no son las co­sas en sí, sino cómo uno las ve. Lo importante no es lo que otros dicen o sienten, sino lo que uno cree, siente, y piensa. Vivir de acuerdo a ello es el camino para lograr el desarrollo personal.
Si se aplican las ideas que acá se presentan puede tenerse  una vida más sana, más agradable, más tranquila, con una mayor fe en Dios y en uno mismo.

Puede  adquirirlo en  :
·                     Librería  San Pablo
·                     Editoriales  La  Ceiba
·                     Kalpataru
·                     Librería  y Souvenirs  AGAPE
·                     Librería  OSIRIS  Usulután
       llamando  a los  tel    ( 503 )   2273-4333,   7851-6723 escribiendo a  rahernandez100@hotmail.com,rangel1121@yahoo.com.mx 
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lunes, 10 de diciembre de 2012


CAMBIA TÚ PRIMERO


“Nadie puede convencer a otro de que cambie.
Cada uno custodia una puerta del cambio,
que sólo puede abrirse desde adentro“.

Marilyn Ferguson.


Todos, en algún momento de la vida nos planteamos la idea o la esperanza de cambiar a las personas con quienes tratamos, de acuerdo a nuestros gustos y preferencias, o según lo que creemos más conveniente. En ocasiones lo decimos y otras veces, simplemente, abrigamos la esperanza de que cambien. Consideramos que si los demás cambian, podríamos vivir mejor, que la convivencia sería más satisfactoria.

     A veces pareciera que los demás están equivocados, hacen lo que creemos no deben hacer, y no hacen las cosas como pensamos que deberían hacerlas. Es absurdo esperar que los demás actúen de acuerdo a nuestra manera de ser y pensar, de acuerdo a nuestras creencias. Cada cual actúa según sus propios criterios, formados por las experiencias vividas, y difícilmente cambiarán porque se les pida que lo hagan. Incluso, cuando se les demuestra que la información que tienen no es correcta y que les conviene cambiar por su propio beneficio, el cambio no se da en forma espontánea, si acaso se da, es en forma paulatina, y es porque no es fácil cambiar, a me­nos que exista un fuerte deseo por hacerlo, de adentro hacia fuera.

     La conducta de las personas es producto de los esquemas mentales que durante su vida han venido formando. Para que cambien, es necesario cambiar esos esquemas o mapas mentales, lo cual no es fácil y tampoco puede hacerse porque otro se lo diga. Es necesario adquirir nuevas creencias, elaborar nuevos pensamientos, formar nuevos paradigmas. Para ello debe tenerse la mente abierta y una verdadera disposición al cre­cimiento, a la comprensión de que hay otras maneras de comprender el mundo, que son diferentes y pueden ser mejores.

     A veces, nos incomoda encontramos con personas que no se comportan como creemos que deberían; sin embargo, debemos comprender que lo único que podemos hacer es cambiar nosotros y tratar de que su comportamiento no nos afecte, no nos quite la tranquilidad, la paz, el bienestar.

     En ocasiones, la conducta de las personas es producto de nuestra manera de ser respecto a ellas. Otras veces responde a esquemas que vienen desde su niñez, problemas que a lo mejor no han logrado superar y ahora a los 25, 30, 40 o 50 años, difícilmente van a cambiar, tan sólo porque se lo pedimos o se lo sugerimos. El cambio se dará cuando exista la motivación para hacerlo; nuestro cambio de actitud puede ser de gran ayuda.

     Si quieres que tu cónyuge cambie, cambia tú primero; si quieres que tus hijos cambien, cambia tú primero. Si quieres que tus padres cambien, cambia tú primero. Si quieres que tu jefe cambie, cambia tú primero. Así tendrías una larga lista de todas las personas que quisieras que cambien. Estas personas podrían cambiar..... si cambias tú primero. Haz la prueba y procura hacer los cambios adecuados.

     Para cambiar tu manera de ser, debes comenzar por cambiar tus paradigmas, que te han acompañado durante toda la vida, a lo mejor ya no son válidos, o existen otras opciones que dan mejores resultados. Si estos cambian, cambiarán tus pensamientos y el cambio de actitud, el cambio en tu conducta, vendrá por inercia; y tal­vez, sin darte cuenta, puedes hacer que los demás cambien. Procura que los cambios sean positivos.

     Pero... si no soy yo quien quiere cambiar, dijo Pedro. De acuerdo, tú no quieres cambiar, así como no quiere cambiar Juan, pero si tú cambias primero, Juan cambiará como consecuencia de tu cambio. Pero, ¿cómo voy a cambiar? -dijo Pedro. Analiza tu comportamiento y te darás cuenta que tienes el poder para cambiar, sólo es cuestión de que quieras hacerlo. Si logras cambiar, con el tiempo, Juan también cambiará. Lo importante es que hagas los cambios correctos. Prueba y verás.

     Cuando generamos cambios positivos en la vida, se da un proceso de renovación interior que nos va transformando en mejores personas, y si bien es cierto no detiene la vejez, sí ayuda a la jovialidad tan necesaria después de los 30.

     Se cuenta una antigua leyenda china en donde una joven llamada Sara se casó y fue a vivir con el esposo y la suegra. Después de algunos días, comenzó a tener dificultades con su suegra. Sus personalidades eran muy diferentes. Sara se irritaba con los hábitos de la señora que frecuentemente la criticaba o le estaba diciendo como debía hacer las cosas de la casa.

     Los meses pasaron, Sara y su suegra cada vez discutían más, peleaban constantemente, y de acuerdo con una antigua tradición china, la nuera tiene que cuidar a la  suegra y obedecerla en todo.
     Llegó un momento en que Sara ya no soportaba vivir con la suegra.

     Una tarde decidió visitar al señor Huang, un amigo de su padre, y pedirle ayuda para deshacerse de su suegra.

     El señor Huang después de oírla, tomó un paquete de hierbas y le dijo:
     Usarás estas hierbas, pero no de una sola vez, pues causaría sospechas. Deberás dárselas poco a poco, para que hagan el efecto lentamente. Cada dos días pondrás un poco en  su comida y para tener la certeza de que cuando ella muera nadie  sospeche de ti, deberás actuar de manera muy  amigable.

     Nunca discutas, ayúdala a resolver sus problemas. Sigue al pie de la letra todas mis indicaciones y verás que todo saldrá muy bien.
     Sara estuvo de acuerdo, muy contenta agradeció al Sr. Huang, y volvió apurada a su casa, para  comenzar el proyecto de asesinar a su suegra.
     Pasaron las semanas y cada dos días, Sara servía una comida especialmente  tratada a su suegra. Siempre recordaba lo que el Sr. Huang le había recomendado sobre evitar sospechas, y así controló su temperamento, obedecía  a la suegra y la trataba como si fuese su propia madre.

     Después de seis meses, la casa entera estaba completamente cambiada. Sara se llevaba muy bien con la suegra. En esos meses, no había tenido ninguna discusión, parecía mucho más  amable y lidiaba con ella con suma facilidad. Las actitudes de la suegra también cambiaron y ambas empezaron a tratarse como madre e hija.

     Un día, Sara nuevamente fue a buscar al Sr. Huang, para pedirle que le ayudara a evitar que el veneno matara a su suegra. Sentía que se había  transformado en una mujer agradable, y la amaba como si  fuese su madre. No quiero que ella muera por causa del veneno que le di, decía Sara.

     El Sr. Huang sonrió y asintió con la cabeza:
     Sara, no tienes por qué preocuparte. Las hierbas que te di, eran vitaminas para mejorar su salud. El veneno estaba en su mente, en su actitud, pero fue echado fuera y  substituido por el amor, como producto del amor que tú empezaste a darle a ella.

     ¿Quieres que los demás cambien sobre algún aspecto determinado? Piensa por un momento en los cambios que puedes hacer tú, y    luego verás
que cuando tú cambias, los demás también cam­bian y las relaciones mejoran.

Los cambios deben darse de adentro hacia fuera, no es fácil, pero si se tiene voluntad, se puede lograr. Si quieres que otro cambie, comienza por revisar tus pensamientos, y trata de cambiarlos. Te darás cuenta que cuando tú cambias, los demás cambian. También comprenderás que no es fácil cambiar y más difícil aún, cuando son otras personas las que quieren imponerlo. Recuerda: siempre que quieras que otro cambie, cambia tú primero.



Sólo hay un lugar en el universo que puedes
estar seguro de poder cambiar:
“Tu manera de ser”


Tomado del  libro   COLLAR  DE PERLAS  II, Secretos para hacer  de su  vida un  viaje  placentero.